Historia de Arte 2

El Impresionismo.

Se entiende por impresionismo la tendencia pictórica del último cuarto del siglo pasado que adquirió este nombre debido a un cuadro de Monet, expuesto en el año de 1874 en París y cuyo título era Impresión. Esta obra se caracterizaba por darle importancia a la captación de impresiones fugaces; en ella se estudiaba la influencia del cambio de luz de un modo tal, que bien se puede decir que era de un carácter realista, cuyo objetivo era la luz y no la materia. El impresionismo se puede considerar como una tendencia que surge como una consecuencia lógica y última del Realismo. Y sus raíces las encontramos en el arte de la Prehistoria y de la antigüedad histórica, y de una manera especial en el arte de Velázquez, Frans Hals, Rubens, los venecianos, Goya, Corot, Delacroix, en cuyas obras se pueden advertir indicios del impresionismo.

En esta nueva tendencia son de gran importancia las innovaciones técnicas que se ponen en práctica, así como el conocimiento científico, que dan la base para la estructuración del Impresionismo.
Tuvo como finalidad la reproducción más exacta posible del natural sin que se adulteren ni arreglen en taller, apoyándose en las teorías y descubrimientos científicos que permitieron a los pintores formular algunas teorías:
- Cada cuerpo refleja una luz colorida, la cual se cruza y mezcla con las luces reflejadas por otros cuerpos, de manera que el tono local se vea constantemente modificado por lo circundante.
- La atmósfera altera los colores de los objetos.
- Las sombras propias o proyectadas no son neutras, sino coloreadas.
- La luz solar, según las horas del día cambian apreciablemente el color.
- El blanco y el negro absoluto no existen: no hay objetos que absorban o reflejen totalmente la luz.

El pintor aprendió a ver de una manera directa e inmediata la naturaleza, al representarla reemplaza los colores del arte ya caduco, por los morados y violetas, es decir por los colores más oscuros que figuran en el espectro solar. Dejan de emplear el blanco puro, renuncian al uso de los colores tierra y utilizan todos los pigmentos vivos, azules, verdes, amarillos, anaranjados, rojos, lilas, púrpura... pintando los cuadros con más color que se habían visto hasta entonces.

Importancia del estudio directo de la naturaleza en la pintura.
El ambiente escogido por los pintores impresionistas para realizar sus composiciones y representar la impresión momentánea de la naturaleza, enfrentándose directamente con el objeto en contacto con pleno aire, ha hecho que el impresionismo sea fundamentalmente una escuela de pintura al aire.

El invento de la fotografía y su importancia para la apreciación artística.
Al aparecer en 1839 los primeros daguerrotipos, con sus personajes en estáticas actitudes, la pintura se vio obligada a cambiar de rumbo. La reacción de los artistas fue de entusiasmo, ya que muchos vieron en ella la posibilidad de un auxiliar práctico. La primera cámara fue ideada por un pintor realista, Luis Daguerre.
Muchos artistas se pronunciaron a favor de la fotografía como un auxiliar de la pintura. Entre los principales fueron; Eugenio Delacroix, Domingo Ingres. De quienes se dice que se sirvieron de una serie de fotografías sacadas por el fotógrafo de la época.
Gustavo Courbet dio las bases en que la imagen queda constituida como auxiliar de memoria.
Manet, se inspiró en algunas de sus obras en fotógrafos afamados, como Nadar y Etienne Carjat, y el mismo se aficionó a la fotografía. Que recurrió a los documentos fotográficos lo demuestran sus obras, El fusilamiento del Emperador Maximiliano, El almuerzo sobre la hierba y su Olimpia, en que la modelo desnuda contempla al espectador, como si la hubiera sorprendido el flash de una cámara.
Degas, se sentía fascinado por la naturalidad de una instantánea. Escudriñaba las escenas logradas en las calles como actitudes casuales que revelaban momentos característicos de la vida y la labor rutinaria.
Tolouse Lautrec, fue el principal heredero de Degas en la explotación de ángulos y acercamientos pronunciados. Recurrió a los efectos fotográficos con mayor audacia aún que el propio Degas.
La fotografía revolucionó la pintura al brindar un nuevo concepto de la luz a los ojos de los artistas.

Representantes:

Claudio Monet (1840-1926), se le considera como fundador directo del Impresionismo. Poseía una inspirada intuición de los valores tonales en las zonas principales del cuadro, y con la acertada utilización de la luz y del color lograba dar relieve. Tuvo preferencia por la pintura al aire libre, siendo uno de los paisajistas más importantes; pero pintó también figuras, retratos y naturalezas muertas con gran maestría. Fue el organizador de la primera muestra de los impresionistas, exponiendo su tela Impresión al Amanecer, que dará nombre a todo el grupo y al que dedicará al final una serie, pintando el mismo tema a diferentes horas del día. Obras: El almuerzo campestre, Mujeres en el jardín, Impresión al Amanecer, Estación de Saint- Lazare, Los álamos, La Catedral de Ruán Efectos de Sol y Le bassin d’Argenteuil.
Augusto Renoir
(1840- 1919). Al igual que Monet, su preocupación fue pintar solamente frente al tema, hacer cuadros pequeños y manejables, por encima de todo, concentrar todos los recursos en un único objetivo; captar el momento singular de una experiencia. Obras: El baile en el "Moulin de la Galette", El columpio, Bañistas, Bañista sentada, Los grandes bulevares, Lise y el Almuerzo.
Camilo Pizarro (1830-1903). Ingresa a la Academia Suisse, conociendo a Monet y Cézanne. Llevado por Monet a la pintura impresionista, fue uno de los más entusiastas y participó en los ocho salones del Impresionismo y se hace neoimpresionista. Obras: Avenida de la ópera, Campesina, Mujer y niña cerca de un pozo, y una serie de dibujos del litoral venezolano.
Edgar Degas (1834-1917), tuvo una larga formación pictórica. Coincidió con los impresionistas acerca de la pureza del color y la inspiración directa de la realidad; pero no hizo propiamente impresionismo, como tampoco pintaba al aire libre. Sostenía que la pintura no era un deporte. Sus obras con mayor colorido fueron las que ejecutó siguiendo la técnica del pastel, base e de un trazo muy expresivo. Era preferentemente un dibujante, y su afinidad con los impresionistas radica en su brillante percepción de la luz y del movimiento. Obras: Bailarinas, Mujer Peinándose, En las Carreras, Las planchadoras, Café concierto, El Ajenjo y el Foyer. de la Opera.