Historia de Arte 1

NEOCLASICISMO

A mediados del siglo XVIII comenzó a notarse un cierto cansancio del Barroco. La arquitectura europea sentía necesidad de rectificar su camino, buscaba sencillez, equilibrio y reposo, ésta reacción vino desde Francia e Italia, donde la parte exterior de los edificios presentaba una imagen más sobria desde comienzos del siglo.
Este estilo basado en los descubrimientos de Pompeya, muy pronto encontró acogida en las altas esferas, hasta tal punto que su lucha fue contra el exterminio del Barroco. Escultores y pintores modifican sus temas de inspiración, buscando temas clásicos que recuerden las artes de Grecia y Pompeya.
Principal objetivo la representación de cánones y modelos de escultura griega.
El ideal del pintor será el dibujo, un dibujo carente de emociones, pero de una maestría técnica insuperable, donde la perfección y la admirable pureza de su línea será el elemento predominante.
A este dibujo se aplica un color convencional, y la luz se convierte en una claridad difusa. La pintura neoclásica impone los temas de carácter clásico, histórico y mitológico.
Representantes:
En Francia. Jacques Louis David, Francisco Gerard, Antonio Gros, Juan Augusto Domingo Ingres.
En Inglaterra. Hogart, Reynolds, GainsboroughEn Alemania. Mengs y Carstens.
En España. Juan Bautista Tiépolo, Rafael Mengs, Francisco Bayeu, Salvador Maella, Francisco de Goya, nacido en Zaragoza.(1746-1828).


ROMANTICISMO

El Romanticismo fue una reacción contra la dictadura del Neoclasicismo. Tuvo su triunfo en la primera mitad del siglo XIX, fue un movimiento artístico ideológico, más literario y artístico por naturaleza. No influyó de gran manera en las artes plásticas ni en el tiempo ni en extensión, pues no alcanzó a todos los países.

Características:
Se opone a la serenidad clásica. Expresión viva que se pone frente a la frialdad del neoclasicismo. Exaltación de la libertad, frente a las reglas de la academia. Variedad contra la unidad en la composición. La imaginación y el sentimiento frente a la razón.

Representantes: En Francia Teodoro Gericault (1791-1824); Eugenio Delacroix (1798-1863).


NATURALISMO

El Naturalismo como manifestación artística aparece por el amaneramiento del Romanticismo. Los pintores románticos fueron los que estornudaron el paisaje a través del amor a la naturaleza como valor estético, protestando al mismo tiempo contra la actitud burguesa ante el arte que dominaba por entonces.
Características:
Se ponen en contacto directo con la naturaleza. Crean sus cuadros llamados íntimos. Buscaban representar la naturaleza en todos sus estados atmosféricos y geográficos. Se basaban en bocetos tomados del natural y continuaban en sus talleres la representación.
El amor a la naturaleza los llevó a volcarse a la representación del paisaje despertando en el resto de Europa este deseo adormecido.
Representantes: En Inglaterra John Constable (1776-1837); Williams Turner (1775-1851). En Francia Teodoro Rousseau (1812- 1867); Juan Bautista Camilo Corot(1796- 1875).


El REALISMO

Se presenta como una evolución del Romanticismo y del Naturalismo. Se presenta en la época de la gran industria, en el momento de la segunda revolución industrial, cuando se han establecido poderosas compañías de navegación y grandes tours comerciales.
Debido a esto surge la clase trabajadora y el proletariado. Se busca la manera de exaltar el trabajo, pero se vive en la miseria y en la servidumbre, surgiendo un fondo de protesta y un deseo de mejoramiento social.
Será la pintura, que no podía quedar atrás, la que buscara una nueva finalidad político social en donde se imponga la realidad como base del arte. El hombre será su fundamento a través de la sátira y la caricatura. Desaparece toda preocupación por el bienestar del alma y el espíritu, de ahí que decaigan los temas de carácter religioso para alcanzar la materia.
Características: Se busca un justo equilibrio de luces y sombras. Una interpretación vibrante del color. Un dominio perfecto de la técnica. Se impone la tónica del claroscuro. Representan temas humildes pero de carácter solemne.
Representantes: En Francia, Honorato Daumier (1808-1879); Juan Franciso Millet (1816-1875); Gustabo Courbet (1819-1879); Eduardo Manet (1832-1883).